De lo sintético a lo natural

-¿Cuál es su principal producto en el mercado Latinoamericano? ¿Ha sufrido alguna evolución con la inclusión de más tecnología?

-Los saborizantes y fragancias. Ambos productos están en constante evolución por los gustos de la población y también con la tecnología. Hoy existen materias primas nuevas, formas y metodologías de trabajo que permiten reproducir aromas de mucho mejor forma. Entonces, tenemos dos cosas hoy muy importantes en la evolución de nuevos productos: uno lo que te da hoy la tecnología, que antes no se podía hacer y lo que marca las nuevas tendencias del mercado en cuanto a la solicitud de nuevos productos. Por ejemplo, la nueva ley de etiquetado, en Chile, ha hecho que los sabores siempre tengan que ser de origen natural, y ya no de raíz sintética.

-¿Cómo han hecho ese cambio, de lo sintético a lo natural?

-En los últimos cinco años hemos ido cambiando fuertemente hacia esa tendencia, no solo por las diferentes regulaciones que han salido en los mercados, sino también porque es una tendencia que se va a mantener de aquí hacia adelante. Estamos seguros que todo migrará a la base natural. Esto afecta, principalmente, a la industria de alimentos y bebidas, pero en los cosméticos también se da la tendencia hacia lo natural.

-¿Cuál es la metodología de la generación de una nueva fragancia o sabor para un mercado especifico? ¿Qué rol juega ahí el recurso humano especializado y la tecnología?

-Crear una nueva esencia es un arte que se ve influenciado por los gustos del cliente que lo solicita, la moda, las tendencias de mercado, los gustos personales del saborista o el perfumista, y un sinfín de variantes.

El rol del saborista o el perfumista es esencial, son ellos los que hacen la creación, pero la tecnología también juega un rol muy importante, ya sea en las etapas de creación con el uso de cromatógrafos y nariz electrónica, que permiten identificar los compuestos aromáticos más representativos que componen un aroma en particular. Este conocimiento más específico facilita el trabajo de ajustar y buscar un equilibrio para conseguir un nuevo sabor o una nueva fragancia. Y luego también es importante para hacer las pruebas de la esencia aplicada a un producto final, o presentaciones que se ajusten a la tecnología que requiere un producto en particular, como el microencapsulado en fragancias, para prolongar la liberación de la fragancia. Por ejemplo, de un detergente o en sabores, que permite encapsular el sabor para prolongar la experiencia sensorial de este.

-¿Que rol cumple la Innovación en este proceso?

-Un factor importante de este negocio se basa en la capacidad de innovar. Hoy tenemos un programa permanente de I+D, para el que se destina aproximadamente al 20% de su personal, además de contar con amplios laboratorios que en Chile superan los 2.000 mt2, e invertir constantemente en tecnología de punta para sus procesos de desarrollo y producción.

-¿Han visto la posibilidad de incluir Inteligencia Artificial en sus procesos?

-Sí, estamos trabajando en proyectos para implementar IA para el desarrollo de nuevas fragancias, reconociendo patrones de gustos de los distintos consumidores, marcando sus preferencias y visualizando cómo la IA aplicada nos permitirá desarrollar estas nuevas fragancias. Y en nuestras áreas de producción también estamos trabajando en IA para lograr adelantarnos a las necesidades de pedidos de nuestros clientes.