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Chile da sus primeros pasos hacia el modelo de “economía circular”

04 ene 2017

Hub Sustentabilidad. Chile.

Repensar los mecanismos de producción para conseguir que la materia prima nunca salga del ciclo y se genere un menor impacto medioambiental es parte de la propuesta.

A partir de la Revolución Industrial, la forma de producir ha estado marcada por una visión lineal basada en el patrón ‘extraer-utilizar-desechar’. Si bien ha implicado una tasa de crecimiento superior a cualquier otra época en la historia, también ha tenido como consecuencia un daño medioambiental y el agotamiento de recursos naturales. Ante este escenario surgió la visión de la economía circular, que busca darle una vuelta a los procesos para que los materiales reingresen de manera constante a los procesos, haciendo al productor responsable de sus productos desde “la cuna a la cuna”.

Los países que han implementado este tipo de mecanismo han generado como consecuencia la disminución de residuos al vertedero y el aumento en los niveles de reciclaje, consiguiendo darle una “segunda vida” a los productos. Japón, Suecia y Alemania son parte de la lista de países que tienen como meta potenciar este modelo.

“Nos estamos moviendo en un mundo donde las materias primas son cada vez más escasas y sus precios más altos y volátiles, lo que afecta significativamente la posibilidad de las empresas de generar utilidades. Además, los consumidores están cada vez más informados y generan nuevas exigencias a las empresas. La economía circular surge como una oportunidad para que las empresas dependan cada vez menos de la extracción de material virgen, obteniendo el mayor valor posible de aquellos insumos que ya se encuentran circulando en el mundo”, dice Katherine Noack, gerente de marketing de Fundación Chile.

Precisamente esa fundación  realizará el próximo martes el seminario “Dale la Vuelta”, un evento que contará con speakers como Gonzalo Muñoz, CEO de TriCiclos, y Juan Pablo Larenas, de Sistemas B. El objetivo es discutir acerca de los desafíos y tendencias que plantea la economía circular.

En Chile, la experiencia con la economía circular es más reciente. El impulso más significativo fue dado el año pasado a través de la promulgación de la Ley de Fomento al Reciclaje, con la que se busca que aquellos fabricantes de productos prioritarios -entre los que se encuentran los aceites lubricantes y neumáticos- se hagan cargo de estos de la cuna a la tumba. La ley REP tendrá un impacto significativo para cambiar esta mirada lineal. “Nos enfrentábamos a un problema prácticamente invisible para el consumidor final, por tanto, era casi imposible de esperar que se autorregulara. En ese escenario, una ley que obligue a las empresas de hacerse cargo de sus residuos y visibilice sus costos e impactos es una tremenda noticia. Además, es probable que la REP sea un motor impulsor para la generación de nuevas opciones de aprovechamiento de residuos”, señala José Miguel Friz, Director Ejecutivo del Centro de Sostenibilidad Empresarial de la UAI.

El académico señala además que desde su perspectiva, hay industrias que conjugan la incorporación de los principios de la economía circular en su cadena productiva contener un alto impacto positivo en el medioambiente.

Una visión crítica tiene Alex Godoy, director del Centro de Investigación en Sustentabilidad y Gestión Estratégica de Recursos en la UDD: “Lo estamos haciendo mal, porque la lógica de lo lineal está instaurada más allá de los procesos; esta proviene desde la visión de negocios. Está incorporada a tal nivel que incluso en las escuelas de ingeniería hemos olvidado enseñar”. Lo importante, señala Godoy, es reconocer que esto no depende de una especialidad, sino que desde una visión de procesos, incluyendo la cadena de abastecimiento, los procesos deben circularizarse, donde las salidas de unos pueden ser entradas para otros. Esto además implica un trabajo cercano a proveedores, como si fueran unidades productivas dentro de la industria.

En el caso del Viejo Continente, en 2012 los países-miembros a través de la Plataforma Europea para la Eficiencia de Recursos (EREP) acordaron que “La Unión Europea no tiene más opción que promover la transición hacia una economía eficiente en el uso de los recursos y finalmente, regenerativa y circular”. El EREP indicó la importancia de retirar los subsidios medioambientalmente perjudiciales, especialmente aquellos sobre los combustibles fósiles, que distorsionan los precios y enmascaran el costo real de dichos recursos. Una de las recomendaciones fue la de explorar la posibilidad de introducir el “pasaporte de productos”, no solo documentando los componentes y contenidos del producto, sino también ofreciendo mayor transparencia sobre éste a la hora de repararse, remanufacturarse o reciclarse.

El manifiesto reconoce que reciclaje de alta-calidad tiene un ‘potencial significativo para la creación de trabajos y crecimiento’ y se alinearía con los objetivos de la Unión Europea de no verter residuos en el 2020, sin tener que recurrir a los sistemas de incineración con recuperación de energía

Cómo lo están haciendo las empresas

A raíz de la Ley REP, varias compañías están cambiando la forma de hacer las cosas. Sin embargo, en el último tiempo empezó un cambio de mentalidad. “En esa categoría destaco a las papeleras, que utilizan una porción muy relevante de papel reciclado, y a las productoras de acero en horno de eléctrico, que utilizan exclusivamente chatarra. Si bien sus motivaciones son principalmente económicas, esta sustitución tiene un gran impacto”, señala Friz. Una de las empresas que ha incorporado este tipo de visión a su ciclo productivo es Unilever. “El Plan de Vida Sustentable de Unilever es una respuesta a ese desafío; generar menores costos, menos residuos y crecimiento sustentable, al mismo tiempo que le ofrecemos a las personas una forma de consumo más responsable. Es lo que nos dio la oportunidad en Unilever de que la sustentabilidad se convirtiera en nuestra forma de hacer negocios. Y esto atraviesa a todo el negocio y todas nuestras marcas”, expresa Nathalia Silva, gerente de Sustentabilidad de Unilever. Ella cuenta que la toma de decisiones se realiza considerando el impacto end to end y a largo plazo. La estrategia se define considerando la viabilidad en el futuro de la producción y del ciclo de un producto. Es muy importante considerar la cadena de valor completa, por ejemplo, si no se revisa el impacto a largo plazo del uso sustentable de recursos para materia prima, puede perjudicar la posibilidad de obtener ese recurso en específico. “Creo que lo que nos falta es un plan maestro, un lema país que impulse todos los sectores de la economía hacia el necesario desarrollo sustentable”, dice Gonzalo Muñoz, CEO de TriCiclos.

¿Qué impacto tiene?

La Fundación Ellen Macarthur es una de las organizaciones líderes en el mundo en materia de investigación y difusión de conocimiento ligado a la economía circular. Según sus estudios, son muy pocas las industrias con tasas de recuperación sobre el 25% y además plantean que el costo de refabricación de teléfonos móviles podría reducirse en un 50% por aparato si los procesos se mejoran. Su impacto es tal que la economía circular representa una oportunidad de ahorro en material neto a nivel de la Unión Europea entre US$340 mil millones a US$380 mil millones para un ‘escenario de transición’, que podría llegar hasta los US$630 mil millones para un ‘escenario avanzado’ en que la tasa de reutilización alcance un cuarto de la producción. Una de las claves para el éxito de este tipo de políticas es el diseño. Para ello, el upcycling o suprarreciclaje busca transformar un objeto sin uso o destinado a ser un residuo en otro de igual o mayor utilidad y valor.

Fuente: Hub Sustentabilidad