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Cleptocracia automotriz en México, caso para la ONU

21 jul 2016

Economía Hoy. México.

Es contundente la conclusión derivada de la queja pública que hicieron los máximos dirigentes de la industria automotriz en México, al señalar que los niveles de corrupción en Estados Unidos y México están dañando a uno de las principales actividades de la economía mexicana.

Sin mencionarlo en forma directa, el caso de la cleptocracia debería ser retomado por la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC) y por el gobierno de Barack Obama al involucrar a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (The Foreign Corrupt Practices Act, FCPA) y quizá la Ley Patriótica de los Estados Unidos (US Patriot Act).

Hace un par de días, en conferencia de prensa, la cúpula de la industria automotriz instalada en México (productores y comercializadores de vehículos ligeros, camiones y autopartes) denunciaron que a través de corruptelas en la frontera norte del país se disparó nuevamente la importación de vehículos automotores, de los cuales una buena parte, no cumple con las normas ambientales. Además de la evasión de fiscal y lavado de dinero del narco.

“Además de corrupción, en el análisis que hemos visto hay lavado de dinero y seguramente temas vinculados con el pago de droga a cambio de automóviles ¡Esto es muy serio!”, comentó a los medios de comunicación el presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Guillermo Prieto.

De ser comprobado ese ilícito, se estaría violando la US Patriot Act. Además de la potencial participación de empresas estadounidenses, se estaría quebrantando la FCPA. En el pasado ya habíamos comentado sobre las potenciales violaciones investigadas en México a firmas como la suiza ABB, la alemana Siemens, la estadounidense Wal-Mart y el banco inglés HSBC

Española OHL destapa la cloaca

Quizá viendo el “éxito” que tuvo el magisterio al doblegar al gobierno federal para modificar la Reforma Educativa (a través del Congreso), los voceros de la industria automotriz, sector que aporta el 3% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, hicieron un llamado al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, para “no ceder a las presiones violentas que promueven la regularización de autos ‘chocolates’ y dar marcha atrás en el control de la importación de vehículos usados”.

Según un cálculo hecho por la industria automotriz, con la importación ilegal de vehículos usados ?que no cumplen con los requisitos- se han evadido más de 500 millones de pesos en impuestos (alrededor de 27 millones de dólares). Aunque esa cifra será de mayor cuantía al considerar el efecto multiplicador en la economía por la comercialización de unidades comercializadas legalmente.

Un punto a resaltar, estimado lector, es que alrededor de dos terceras partes de la economía mexicana se generan en el sector de servicios, que incluye la venta directa, el financiamiento, asistencia posventa de automóviles, entre otros servicios que influyen en la generación de empleos directos e indirectos y por ende su potencial efecto multiplicador de la economía.

Entonces, en suma, y aunque no es privativa de la industria automotriz si no que opera impunemente en todos los sectores (públicos y privados) la cleptocracia sigue generando un boquete en la economía.

Entendamos a la cleptocracia como el engranaje sistemático de corrupción gestado al interior del Estado que socava las arcas de la nación, la economía y a la sociedad en general, con el enriquecimiento de algunas personas. Etimológicamente la palabra viene de klepto, que significa robar (recuerde la palabra cleptomanía).

Según el diccionario de la Real Academia, cleptocracia significa: “Sistema de gobierno en el que prima el interés por el enriquecimiento propio a costa de los bienes públicos”.

Mire. Según el presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Oscar Albín, la importación ilegal de vehículos de Estados Unidos genera un mercado alterno de alrededor de 500 millones de dólares anuales de autopartes usadas. Esto lesiona el empleo y las ganancias de empresas como Bosch, LTH, Tremec, Moresa, TF Victor, sólo por mencionar algunas marcas.

Otro punto a destacar, es que la industria automotriz formalmente establecida en el país, no se opone a la importación de unidades usadas de Estados Unidos, a lo que oponen es a que se violen los requisitos. Y mire, en los últimos 15 meses (terminados en marzo de 2016) se importaron alrededor de 100,000 vehículos.

Para la introducción de las unidades se valen algunos de comprobantes medioambientales apócrifos, facturas falsas, entre otras artimañas. Si usted se pregunta: ¿Y eso a mi qué? Pues, le afecta en su salud por los mayores niveles de contaminación, congestionamiento vial y en la depreciación de sus vehículos al momento de la venta de los mismos.

El llamado de los industriales se hizo extensivo al jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Aristóteles Núñez, y al secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Rafael Pacchiano.

De ambos funcionarios, con Núñez no hay problema pues ha estado trabajando en el tema y seguramente se pondrá en contacto con su homólogo John Koskinen (comisionado del Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos, Internal Revenue Service, IRS). La preocupación es ver que hará en forma inmediata la Semarnat.

Recordemos que su homóloga, la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) fue quién destapó la cloaca del llamado fraude del siglo por la burla realizada por Volkswagen en Estados Unidos con algunos vehículos ensamblados en México.

Volkswagen, el fraude del siglo

Estaremos pendientes del rumbo que toma la corrupción en la industria automotriz en México. Aunque no hay que olvidar, que dicho sector no es la blanca palomita. Hace unas horas, la autoridad antimonopolios de la Comisión Europea volvió a marcar un récord histórico con una multa de 3,240 millones de euros (unos 3,580 millones de dólares o su equivalente a unos 66,100 millones de pesos) a cinco armadoras por manipular y pactar el precios de venta de camiones.

La automotrices que violaron la ley fueron: MAN (propiedad de Volkswagen), Volvo/Renault, Daimler, Iveco y DAF (filial de Paccar, que en México produce y vende la marca Kenworth). MAN obtuvo la inmunidad por ayudar a las autoridades en el caso. El monto de la multa representa dos veces el récord anterior que impuso la Comisión Europea por violar las leyes antimonopolios.

RdeCuentas@gmail.com

Twitter: @TomasdelaRosa

Fuente: Economía Hoy